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Aplicaciones del nitrógeno en el sector agroalimentario

El nitrógeno se utiliza en diferentes ámbitos del sector agroalimentario. Sirve para evitar el contacto con el oxígeno en las distintas fases de producción, con objeto de garantizar la calidad del producto

También es empleado con frecuencia en el envasado de alimentos para prolongar su tiempo de conservación hasta su consumo. Incluso, se emplea para evitar posibles explosiones generadas durante los procesos de molienda. 

Sea cual sea la aplicación, nuestros generadores de nitrógeno son la solución de calidad que esperabas para producir gas de alta pureza de forma continua. 

Desde Ibergass te ofrecemos la posibilidad de alquilarlos o pagar por su uso, una alternativa más rápida, segura, cómoda y económica.  

Envasado de alimentos 

Al estar sujetos a todo tipo de alteraciones como consecuencia de la acción del aire, los alimentos deben protegerse y, en este sentido, el nitrógeno cumple una función primordial

El aire contiene oxígeno y posee una gran capacidad de oxidación que puede afectar seriamente al producto, de ahí que deba preservarse de su acción. 

El nitrógeno es un gas seco, inerte, incoloro e inodoro, de gran utilidad para envasar bien los alimentos. De hecho, su uso reduce el contenido de oxígeno en el envase, dotándolo de las siguientes ventajas:

  • Prolonga la vida útil del producto envasado en su interior.
  • Conserva las propiedades originales en cuanto a aroma, sabor y textura se refiere.
  • Elimina el enranciamiento y evita que el producto se altere y adquiera un sabor desagradable. 
  • Además de mejorar la calidad del producto, potencia su estabilidad que podría verse afectada por condicionantes como la luz, la temperatura, el aire y la humedad. 

Inertización de depósitos

Hay que prestar especial atención al proceso de conservación y seguridad del producto, principalmente, cuando se trata de alimentos propensos a la oxidación. La inertización con nitrógeno es un método seguro y efectivo, cuyo fin es añadir una capa protectora de gas justo encima del producto.   

La humedad del espacio superior debe ser reemplazada por nitrógeno seco de alta pureza. Una vez el depósito se llena, el aire contenido en su parte más alta tiene que ser compensado por una atmósfera inerte, que ha de estar presente durante todo el proceso.

La idea es rellenar o vaciar los depósitos o contenedores de alimentos a través de un sistema de control con válvulas de gran precisión, que ajustará el contenido de nitrógeno de forma automática para mantener su capa protectora. 

Un buen ejemplo lo encontramos en el sector vinícola, donde la inertización con gases nobles se ha convertido en un método común para huir de la oxidación del vino a través del mantenimiento de una capa protectora superior. 

Anteriormente, las bodegas solían emplear depósitos de pequeño volumen para impedir que el vino entrara en contacto con el aire, pues su vaciado resultaba más rápido. Sin embargo, con la utilización del nitrógeno inerte no existe riesgo de oxidación y además, no es necesario limitar la capacidad o volumen. 

Beneficios de generar nitrógeno en la propia planta industrial

Como hemos comentado en anteriores ocasiones, el nitrógeno es un gas barato, sin color ni sabor, poco soluble y fácilmente manejable a través de generadores especiales. 

En la industria agroalimentaria ofrece una gran variedad de usos, de ahí que generar nitrógeno in situ presente gran cantidad de ventajas sin necesidad de depender de las entregas de una empresa externa:

  • Es bastante rentable. Instalar generadores de nitrógeno in situ puede reducir bastante los costes operativos, evitando gastos de envío, costes de administración y cualquier otro relacionado con la entrega de gas nitrógeno. 
  • Aumenta la seguridad. Transportar y descargar un líquido a tal temperatura puede resultar muy peligroso y se corre el riesgo de posibles derrames o fugas, que pueden causar lesiones o incluso, accidentes mortales. Manipular cilindros de alta presión es otro riesgo más, algo que se elimina por completo al contar con el almacenamiento de gas propio en el lugar indicado y a la presión adecuada. 
  • Acaba con los problemas de suministro. Al contratar los servicios de un proveedor externo, dependerás de diversos factores ajenos a ti: retrasos, plazos incumplidos, escasez o cierre temporal. Generar nitrógeno in situ eliminará tiempos de espera innecesarios y períodos de inactividad.  
  • Minimiza el impacto ambiental. El proceso de conversión del nitrógeno para su transporte y posterior almacenamiento requiere una cantidad elevada de energía, algo que repercute negativamente en el medio ambiente. Generar nitrógeno in situ es más rentable y reduce su huella de carbono. 
  • Fácilmente adaptable a necesidades concretas. Dadas las demoras y los problemas de seguridad, el suministro de botellas de nitrógeno no es práctico. Disponer de una solución de nitrógeno constante acaba con estos problemas y, además, permite cambiar el nivel de pureza según la aplicación. 

En resumen, la generación de nitrógeno en el sector agroalimentario está en auge. Es lógico, teniendo en cuenta que se trata de una opción más segura, rentable y respetuosa con el medio ambiente, que puede adaptarse a todo tipo de necesidades, por particulares que estas resulten.

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